Suiza mayo 2008

Bonito lago en Spiez
Bienvenidos
a Suiza, un paÃs pequeño y montañoso, pero forrado por el dinero extranjero que sus bancos amablemente guardan.La puerta de entrada europea (sobretodo por los vuelos de bajo coste) es Ginebra, una ciudad dónde Mercedes y Audis (de alta gama y con conductor privado) aguardan a las puertas de tiendas de lujo, a orillas del rio principal.

Nos acercamos al casco antiguo de Thun
Está bien la ciudad antigua, con su catedral en una colina, pero toda guÃa nombrará como principal reclamo turÃstico un chorro de agua de no se cuantos metros de alto, lanzado con mala hostia y a orillas del lago. Básicamente, no he pillado el avión para ver una fuente, por muy alta y famosa que sea.

Por aqui debe estar la Heidi saltando

Y aqui la cabra de su novio
Tras dos horas de tren, llegamos a la capital. Una pequeña ciudad cuyos osos encerrados en unas instalaciones vuelven a ser el reclamo para los forasteros. Y los Porches en sus calles. Seguimos adelante hasta Interlaken. Como indica su nombre, ciudad pequeña entre los lagos de Brienz y Thun, en cuya calle principal estan... adivinad... tiendas de lujo, donde grupos numerosos de asiáticos e indios asaltarán a medio camino de su cena de categorÃa en el
casino Kursaal.

Eso si que es darle al manubrio solito ^^
Otro punto turÃstico por excelencia es el
Jungfrau, que con permiso del Montblanc, es considerado la cima de Europa. Tras tragarte rato largo metido en un tranvia dentro de la montaña, superar fÃsicamente el desnivel (se llega hasta los más de tres mil metros de altura), llegas a un mirador. Y allÃ, otra tienda de lujo (esta vez de relojes) cuyo márketing se encrga un famoso actor coreano, el cual lo invitaron exclusivamente para la ocasión, aterrizó, se hizo la foto, cobró y se volvió para casa. No quiero ni imaginar a los pobres trabajadores que cada dÃa han de chuparse el trayecto. En la cima, otro grupo de coreanos haciendo picnic. Llevaban la comida hecha de casa.

Lléveme a la avenida general número 69, ¡por favor!

Yo mismo reponiendo fuerzas en Ginebra
Lo bueno que tiene Suiza son dos cosas. Una, su red de trenes que funciona a la perfección. Aqui, en España, el gobierno nunca se gastarÃa tanto dinero en trenes tan modernos, puntuales y limpios. La otra, que si quieres trabajar, una temporada para hacer dinero aquà es lo ideal. Per una cosa que tiene en común con nuestro querido paÃs, la mano de obra barata (limpieza,...) la llevaban también extranjeros.

Bonito escenario de carrusel y catedral

Que frio dentro del hielo